Elia, la Guerrera del Este

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Elia, la Guerrera del Este

Un buen amigo mío, Antonio Fernández, que a sus espaldas lleva publicados ya cuatro libros, cuatro excelentes novelas de espadas y aventuras, me pidió una tarde un favor.

Me pidió plasmar la protagonista de su última novela en un maniquí. Se trata de Elia, la Guerrera del Este.

Elia es una jóven de 26 años valiente, fuerte y decidida que vive escondida con su padre en el pantano de Esfir. Pero algo terrible le ocurre que le obligará a salir del pantano por primera vez en su vida.

El malvado Xiandor, soberano del mundo y asesino de niños, lleva toda la vida buscándola aún sin saber que Elia está destinada a cumplir una profecía para arrebatarle el trono.

Durante su viaje, Elia deberá enfrentarse a monstruos, lidiar contra sus propios sentimientos, sufrir la pérdida, conocer nuevas amistades y encontrar el amor. Todas y cada una de estas aventuras harán mella en Elia, lo cual le ayudará a conocerse a sí misma y convertirse en una auténtica Guerrera del Este.

 

Sin duda alguna, un argumento así invita a sumergirse en este mundo fantástico cargado de emociones.

No ha sido fácil plasmar en una figura real un personaje del que no existen imágenes, más allá de las imágenes mentales que nos podamos hacer mientras leemos la descripción de su aspecto en la novela. Todos mis maniquíes intentan reflejar las principales características visuales del personaje al que represento sin necesidad de hacerle ninguna cara.

En este caso, según escribe mi amigo Antonio Fernández (el cordobés con más arte que conozco), Elia lleva un pelo largo negro rizado, una diadema de metal con una piedra de aguamarina incrustada y dos penachos de plumas colgando de la cabeza. Viste una camisola de piel vuelta (pelo hacia dentro) de manga corta. Pantalones ajustados de piel teñida de color rojizo cosido con hebras de conífera azules. Las botas, de piel de caimán. La espada, ancha, larga y sencilla.

Consultándolo con él, he hecho algunos añadidos a su indumentaria. Le he puesto brazaletes de metal con los que podrá repeler ataques enemigos, un cinturón de hebilla de metal, cordaje en las botas para ajustarlas a sus pies y una funda para la espada de piel con mechones de piel de ciervo. El símbolo, un ciervo, animal muy presente en su indumentaria y en su novela.

Antonio, que tengas mucho éxito con esta novela y enhorabuena por tu cuarto libro. Elia ya está preparada para convertirse en la Guerrera del Este.

Manuel Pastorino