Xenomorfo. Película ALIEN 1979

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Xenomorfo. Película ALIEN 1979

Si hay una escena en el cine que nos impactó de pequeños por su crudeza y realismo en una época donde los efectos digitales brillaban por su ausencia, es sin dura la escena del revientapechos de la película Alien, el Octavo Pasajero de 1979.

En esta escena vemos claramente cómo una cría de xenomorfo rompe la caja torácica de Kane tal como un pollito rompe el cascarón del huevo para salir. Algunos efectos de esta escena como las salpicaduras de sangre a toda velocidad pillaron por sorpresa a algunos de los actores que la interpretaban hasta tal grado que las reacciones de terror filmadas eran reales. 

El argumento de la película no podía ser más sencillo: De regreso a la Tierra, la nave de carga Nostromo interrumpe su viaje y despierta a sus siete tripulantes. El ordenador central, MADRE, ha detectado la misteriosa transmisión de una forma de vida desconocida, procedente de un planeta cercano aparentemente deshabitado. La nave se dirige entonces al extraño planeta para investigar el origen de la comunicación.

Pero lo mejor de la película no fue su argumento. Y es que esta película no dejaba indiferente a nadie por lo que supuso para su época. Era tanto el terror que en su estreno algunos espectadores se cambiaban de asiento para no estar tan cerca de la pantalla y otros abandonaron la sala debido a un tipo de terror que nunca habían visto. El  director Ridley Scott fue claramente influenciado por Star Wars, 2001 una Odisea en el Espacio y la matanza de Texas . Y un dato curiosísimo: Hay una maquina moledora de café marca Krups en una de las escenas del interior de la nave que se usó unos años después para el Delorean de Regreso al Futuro 2 y en la escena final de su primera parte. Se trata del reactor de fusión marca Mr. Fusion que llevaba en la parte trasera del coche y mediante el cual Doc introducía desperdicios como combustible. 

Alien el octavo pasajero fue una de esas películas que se revalorizaron con el tiempo tal como pasó con Blade Runner y otras conocidas como películas de culto. Visualmente también supuso un cambio en cuanto a efectos especiales, no en vano, ganó el Óscar a los mejores efectos visuales en 1979.

Gran arte de la culpa de ese Óscar fue sin duda el diseño y la puesta en escena de sus criaturas. Su director, Ridley Scott, hablando de la criatura más importante, el conocido xenomorfo (o simplemente  Alien como lo llamamos en España por el título del filme) dijo que su forma humanoide se debe a que esta criatura adquiere los rasgos genéticos de la criatura que le sirve de huésped, en este caso el ser humano. Esta criatura tiene un diseño espectacular, muy orgánico, posee lo que parece un exoesqueleto biológico y podemos apreciar ciertos órganos internos debido a su extraña morfología. Pero los rasgos que más lo identifica es su cabeza alargada, la ausencia de ojos y su doble mandíbula, una de ellas, retráctil con una fuerza capaz de atravesar un cuerpo humano.

El por qué me animé a «maniqueizar» un xenomorfo fue precisamente por su diseño.  Me parece una representación perfecta de una criatura extraterrestre. Ha supuesto un reto para mí. Sobre todo a la hora de hacer la cabeza cubriendo de pasta la cabeza de madera del maniquí original y equilibrar su peso con el de la cola, motivo por el cual le he tenido que agrandar la base y añadirle peso para contrarrestar el peso y mantener el equilibrio. También he disfrutado dando color a la figura pretendiendo reflejar la viscosidad de la criatura y su tenebrosidad.

Por cierto, se me ocurrió reflejar un elemento indispensable del Alien , su baba cayendo de su doble mandibula con silicona derretida.

«En el espacio nadie puede oír tus gritos»

La imágen 13 no se corresponde a la primera película de 1979, sino a su tercera parte Alien 3 de 1992. Me parece una imagen tan mítica que no podía resistirme a ver a Sigourney Weaver con mi  viscoso pinocho.

 

 

Manuel Pastorino